{"id":2715,"date":"2019-04-19T16:36:02","date_gmt":"2019-04-19T14:36:02","guid":{"rendered":"https:\/\/smporres.archimadrid.es\/?p=2715"},"modified":"2019-08-13T01:28:59","modified_gmt":"2019-08-12T23:28:59","slug":"el-ayuno-pascual","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/smporres.archimadrid.es\/?p=2715","title":{"rendered":"El Ayuno Pascual"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/3.bp.blogspot.com\/-7HrXOOQbGyk\/T32iGwJAgrI\/AAAAAAAAE54\/uaWG7cVpHkE\/s320\/Ayuno.jpg\" alt=\"\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong>El ayuno pascual de Viernes santo y S\u00e1bado santo<\/strong><br><strong>II CONCILIO VATICANO, Constituci\u00f3n \u2018Sacrosanctum Concilium\u2019, sobre la sagrada liturgia (4 de diciembre de 1963), n. 110<\/strong><br>La penitencia del tiempo cuaresmal no debe ser s\u00f3lo interna e individual, sino tambi\u00e9n externa y social. Fom\u00e9ntese la pr\u00e1ctica penitencial de acuerdo con las posibilidades de nuestro tiempo y de los diversos pa\u00edses y condiciones de los fieles y recomi\u00e9ndese por parte de las autoridades de que se habla en el art\u00edculo 22.<br>Sin embargo, t\u00e9ngase como sagrado el ayuno pascual; ha de celebrarse en todas partes el Viernes de la Pasi\u00f3n y Muerte del Se\u00f1or y aun extenderse, seg\u00fan las circunstancias, al S\u00e1bado Santo, para que de este modo se llegue al gozo del Domingo de Resurrecci\u00f3n con \u00e1nimo elevado y entusiasta.<br><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/holy_father\/benedict_xvi\/audiences\/2011\/documents\/hf_ben-xvi_aud_20110420_sp.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><strong>BENEDICTO XVI, \u2018Audiencia general\u2019 (20 de abril de 2011)<\/strong><\/a><br>El Viernes Santo conmemoraremos la pasi\u00f3n y la muerte del Se\u00f1or; adoraremos a Cristo crucificado; participaremos en sus sufrimientos con la penitencia y el ayuno. \u00abMirando al que traspasaron\u00bb (cf.&nbsp;<em>Jn<\/em>&nbsp;19, 37), podremos acudir a su coraz\u00f3n desgarrado, del que brota sangre y agua, como a una fuente; de ese coraz\u00f3n, de donde mana el amor de Dios para cada hombre, recibimos su Esp\u00edritu. Acompa\u00f1emos, por tanto, tambi\u00e9n nosotros a Jes\u00fas que sube al Calvario; dej\u00e9monos guiar por \u00e9l hasta la cruz; recibamos la ofrenda de su cuerpo inmolado.<br>Por \u00faltimo, en la noche del S\u00e1bado Santo celebraremos la solemne Vigilia Pascual, en la que se nos anuncia la resurrecci\u00f3n de Cristo, su victoria definitiva sobre la muerte, que nos invita a ser en \u00e9l hombres nuevos. Al participar en esta santa Vigilia, en la noche central de todo el a\u00f1o lit\u00fargico, conmemoraremos nuestro Bautismo, en el que tambi\u00e9n nosotros hemos sido sepultados con Cristo, para poder resucitar con \u00e9l y participar en el banquete del cielo (cf.&nbsp;<em>Ap<\/em>&nbsp;19, 7-9).<br><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/holy_father\/benedict_xvi\/audiences\/2007\/documents\/hf_ben-xvi_aud_20070404_sp.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><strong>BENEDICTO XVI, \u2018Audiencia general\u2019 (4 de abril de 2007)<\/strong><\/a><br>El&nbsp;<em>Viernes santo,&nbsp;<\/em>que conmemora los acontecimientos que van desde la condena a muerte hasta la crucifixi\u00f3n de Cristo, es un d\u00eda de penitencia, de ayuno, de oraci\u00f3n, de participaci\u00f3n en la pasi\u00f3n del Se\u00f1or. La asamblea cristiana, en la hora establecida, vuelve a recorrer, con la ayuda de la palabra de Dios y de los gestos lit\u00fargicos, la historia de la infidelidad humana al designio divino, que sin embargo precisamente as\u00ed se realiza, y vuelve a escuchar la narraci\u00f3n conmovedora de la dolorosa pasi\u00f3n del Se\u00f1or.<br>Luego dirige al Padre celestial una larga \u00aboraci\u00f3n de los fieles\u00bb, que abarca todas las necesidades de la Iglesia y del mundo. Seguidamente, la comunidad adora la cruz y recibe la Comuni\u00f3n eucar\u00edstica, consumiendo las especies sagradas conservadas desde la misa&nbsp;<em>in Cena Domini<\/em>&nbsp;del d\u00eda anterior. San Juan Cris\u00f3stomo, comentando el Viernes santo, afirma: \u00abAntes la cruz significaba desprecio, pero hoy es algo venerable; antes era s\u00edmbolo de condena, y hoy es esperanza de salvaci\u00f3n. Se ha convertido verdaderamente en manantial de infinitos bienes; nos ha librado del error, ha disipado nuestras tinieblas, nos ha reconciliado con Dios; de enemigos de Dios, nos ha hecho sus familiares; de extranjeros, nos ha hecho sus vecinos: esta cruz es la destrucci\u00f3n de la enemistad, el manantial de la paz, el cofre de nuestro tesoro\u00bb (<em>De cruce et latrone<\/em>&nbsp;I, 1, 4).<br>Para vivir de una manera m\u00e1s intensa la pasi\u00f3n del Redentor, la tradici\u00f3n cristiana ha dado vida a numerosas manifestaciones de religiosidad popular, entre las que se encuentran las conocidas procesiones del Viernes santo, con los sugerentes ritos que se repiten todos los a\u00f1os. Pero hay un ejercicio de piedad, el \u00abv\u00eda crucis\u00bb, que durante todo el a\u00f1o nos ofrece la posibilidad de imprimir cada vez m\u00e1s profundamente en nuestro esp\u00edritu el misterio de la cruz, de avanzar con Cristo por este camino, configur\u00e1ndonos as\u00ed interiormente con \u00e9l. Podr\u00edamos decir que el&nbsp;<em>v\u00eda crucis<\/em>, utilizando una expresi\u00f3n de san Le\u00f3n Magno, nos ense\u00f1a a \u00abcontemplar con los ojos del coraz\u00f3n a Jes\u00fas crucificado para reconocer en su carne nuestra propia carne\u00bb (<em>Serm\u00f3n 15 sobre la pasi\u00f3n del Se\u00f1or<\/em>). Precisamente en esto consiste la verdadera sabidur\u00eda del cristiano, que queremos aprender siguiendo el&nbsp;<em>v\u00eda crucis&nbsp;<\/em>del Viernes santo en el Coliseo.<br>El&nbsp;<em>S\u00e1bado santo&nbsp;<\/em>es el d\u00eda en el que la liturgia calla, el d\u00eda del gran silencio, en el que se invita a los cristianos a mantener un recogimiento interior, con frecuencia dif\u00edcil de cultivar en nuestro tiempo, para prepararse mejor a la&nbsp;<em>Vigilia pascual<\/em>. En muchas comunidades se organizan retiros espirituales y encuentros de oraci\u00f3n mariana, para unirse a la Madre del Redentor, que espera con trepidante confianza la resurrecci\u00f3n de su Hijo crucificado.<br><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/holy_father\/benedict_xvi\/audiences\/2006\/documents\/hf_ben-xvi_aud_20060412_sp.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><strong>BENEDICTO XVI, \u2018Audiencia general\u2019 (12 de abril de 2006)<\/strong><\/a><br>El&nbsp;<em>Viernes santo<\/em>, centrado en el misterio de la Pasi\u00f3n, es un d\u00eda de ayuno y penitencia, totalmente orientado a la contemplaci\u00f3n de Cristo en la cruz. En las iglesias se proclama el relato de la Pasi\u00f3n y resuenan las palabras del profeta Zacar\u00edas: \u00abMirar\u00e1n al que traspasaron\u00bb (<em>Jn<\/em>&nbsp;19, 37). Y durante el Viernes santo tambi\u00e9n nosotros queremos fijar nuestra mirada en el coraz\u00f3n traspasado del Redentor, en el que, como escribe san Pablo, \u00abest\u00e1n ocultos todos los tesoros de la sabidur\u00eda y de la ciencia\u00bb (<em>Col<\/em>&nbsp;2, 3), m\u00e1s a\u00fan, en el que \u00abreside corporalmente toda la plenitud de la divinidad\u00bb (<em>Col<\/em>&nbsp;2, 9).<br>Por eso el Ap\u00f3stol puede afirmar con decisi\u00f3n que no quiere saber \u00abnada m\u00e1s que a Jesucristo, y este crucificado\u00bb (<em>1 Co<\/em>&nbsp;2, 2). Es verdad: la cruz revela \u00abla anchura y la longitud, la altura y la profundidad\u00bb \u2013las dimensiones c\u00f3smicas, este es su sentido\u2013 de un amor que supera todo conocimiento \u2013el amor va m\u00e1s all\u00e1 de todo cuanto se conoce\u2013 y nos llena \u00abhasta la total plenitud de Dios\u00bb (cf.&nbsp;<em>Ef&nbsp;<\/em>3, 18-19).<br>En el misterio del Crucificado \u00abse realiza ese ponerse Dios contra s\u00ed mismo, al entregarse para dar nueva vida al hombre y salvarlo: esto es amor en su forma m\u00e1s radical\u00bb (<em>Deus caritas est<\/em>, 12). La cruz de Cristo, escribe en el siglo V el Papa san Le\u00f3n Magno, \u00abes fuente de todas las bendiciones y causa de todas las gracias\u00bb (<em>Discurso 8 sobre la pasi\u00f3n del Se\u00f1or,&nbsp;<\/em>6-8:&nbsp;<em>PL<\/em>&nbsp;54, 340-342).<br>En el&nbsp;<em>S\u00e1bado santo<\/em>&nbsp;la Iglesia, uni\u00e9ndose espiritualmente a Mar\u00eda, permanece en oraci\u00f3n junto al sepulcro, donde el cuerpo del Hijo de Dios yace inerte como en una condici\u00f3n de descanso despu\u00e9s de la obra creadora de la Redenci\u00f3n, realizada con su muerte (cf.&nbsp;<em>Hb<\/em>&nbsp;4, 1-13). Ya entrada la noche comenzar\u00e1 la solemne Vigilia pascual, durante la cual en cada Iglesia el canto gozoso del&nbsp;<em>Gloria<\/em>&nbsp;y del&nbsp;<em>Aleluya pascual<\/em>&nbsp;se elevar\u00e1 del coraz\u00f3n de los nuevos bautizados y de toda la comunidad cristiana, feliz porque Cristo ha resucitado y ha vencido a la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El ayuno pascual de Viernes santo y S\u00e1bado santoII CONCILIO VATICANO, Constituci\u00f3n \u2018Sacrosanctum Concilium\u2019, sobre la sagrada liturgia (4 de diciembre de 1963), n. 110La penitencia del tiempo cuaresmal no [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2716,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[59,61,22,73],"class_list":["post-2715","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","tag-fiestas","tag-pascua","tag-semana-santa","tag-triduo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/smporres.archimadrid.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2715","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/smporres.archimadrid.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/smporres.archimadrid.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/smporres.archimadrid.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/smporres.archimadrid.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2715"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/smporres.archimadrid.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2715\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2717,"href":"https:\/\/smporres.archimadrid.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2715\/revisions\/2717"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/smporres.archimadrid.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2716"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/smporres.archimadrid.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2715"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/smporres.archimadrid.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2715"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/smporres.archimadrid.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2715"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}