{"id":2705,"date":"2019-04-17T13:13:00","date_gmt":"2019-04-17T11:13:00","guid":{"rendered":"https:\/\/smporres.archimadrid.es\/?p=2705"},"modified":"2019-08-13T01:29:37","modified_gmt":"2019-08-12T23:29:37","slug":"jueves-santo-la-santa-cena-del-senor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/smporres.archimadrid.es\/?p=2705","title":{"rendered":"Jueves Santo: La Santa Cena del Se\u00f1or"},"content":{"rendered":"\n<p>Ma\u00f1ana es Jueves Santo, la fiesta de la instituci\u00f3n de la Eucarist\u00eda. Para entender el sentido de esta fiesta, os transcribo la homil\u00eda del Papa Benedicto XVI en esta fiesta  el a\u00f1o 2007:<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Homil\u00eda del Jueves Santo de Benedicto XVI<\/h2>\n\n\n\n<p>Queridos hermanos y hermanas:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En la lectura del Libro del \u00c9xodo, que acabamos de escuchar, se describe la celebraci\u00f3n de la Pascua de Israel tal y como era reglamentada por la ley mosaica. En el origen, pudo haberse celebrado una fiesta de primavera de los n\u00f3madas. Para Israel, sin embargo, se hab\u00eda convertido en una fiesta de conmemoraci\u00f3n, de acci\u00f3n de gracias y al mismo tiempo de esperanza. En el centro de la cena pascual, reglamentada seg\u00fan determinadas reglas lit\u00fargicas, estaba el cordero, como s\u00edmbolo de la liberaci\u00f3n de la esclavitud en Egipto. Por este motivo, el \u00abhaggadah\u00bb pascual era parte integrante de la comida a base de cordero: el recuerdo de que hab\u00eda sido el mismo Dios quien hab\u00eda liberado Israel \u00abcon la mano alzada\u00bb. \u00c9l, el Dios misterioso y escondido, hab\u00eda sido m\u00e1s fuerte que el fara\u00f3n con todo el poder que ten\u00eda a su disposici\u00f3n. Israel no ten\u00eda que olvidar que Dios hab\u00eda tomado personalmente en mano la historia de su pueblo y que esta historia se basaba continuamente en la comuni\u00f3n con Dios. Israel no ten\u00eda que olvidarse de Dios.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La conmemoraci\u00f3n estaba rodeada de palabras de alabanza y de acci\u00f3n de gracias tomadas de los Salmos. El hecho de dar gracias y de bendecir a Dios alcanzaba su \u00e1pice e la \u00abberakha\u00bb, que en griego se dice \u00abeulogia\u00bb o \u00abeucarist\u00eda\u00bb: bendecir a Dios se convierte en bendici\u00f3n para quienes bendicen. El hombre vuelve a recibir bendecida la oferta, que hab\u00eda entregado a Dios. Todo esto levantaba un puente del pasado hacia el presente y hacia el futuro: todav\u00eda no se hab\u00eda cumplido la liberaci\u00f3n de Israel. La naci\u00f3n todav\u00eda sufr\u00eda como peque\u00f1o pueblo en medio de las tensiones entre las grandes potencias. El recuerdo agradecido de la acci\u00f3n de Dios en el pasado se convert\u00eda al mismo tiempo en s\u00faplica y esperanza: \u00a1culmina aquello que has comenzado! \u00a1Danos la libertad definitiva!&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esta cena con sus m\u00faltiples significados fue celebrada por Jes\u00fas con los suyos en la noche antes de su Pasi\u00f3n. Teniendo en cuenta este contexto, podemos comprender la nueva Pascua, que \u00e9l nos dio en la santa Eucarist\u00eda. En las narraciones de los evangelistas, se da una aparente contradicci\u00f3n entre el Evangelio de Juan, por una parte, y lo que por otra nos dicen Mateo, Marcos y Lucas. Seg\u00fan Juan, Jes\u00fas muri\u00f3 en la cruz precisamente en el momento en el que, en el templo, se inmolaban los corderos de Pascua. Su muerte y el sacrificio de los corderos coincidieron. Esto significa que \u00c9l muri\u00f3 en la vigilia de Pascua y que, por tanto, no pudo celebrar personalmente la cena pascual, al menos esto es lo que parece.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan los tres evangelistas sin\u00f3pticos, por el contrario, la \u00daltima Cena de Jes\u00fas fue una cena pascual, en cuya forma tradicional \u00c9l introdujo la novedad del don de su cuerpo y de su sangre. Esta contradicci\u00f3n hasta hace unos a\u00f1os parec\u00eda imposible de resolver. La mayor\u00eda de los exegetas pensaba que Juan no hab\u00eda querido comunicarnos la verdadera fecha hist\u00f3rica de la muerte de Jes\u00fas, sino que hab\u00eda optado por una fecha simb\u00f3lica para hacer de este modo evidente la verdad m\u00e1s profunda: Jes\u00fas es el nuevo y verdadero cordero que derram\u00f3 su sangre por todos nosotros.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El descubrimiento de los escritos de Qumran nos ha llevado a una posible soluci\u00f3n convincente que, si bien todav\u00eda no es aceptada por todos, tiene un elevado nivel de probabilidad. Ahora podemos decir que lo que Juan refiri\u00f3 es hist\u00f3ricamente preciso. Jes\u00fas realmente derram\u00f3 su sangre en la vigilia de Pascua en la hora de la inmolaci\u00f3n de los corderos. \u00c9l, sin embargo, celebr\u00f3 la Pascua con sus disc\u00edpulos probablemente seg\u00fan el calendario de Qumran, es decir, al menos un d\u00eda antes \u2013la celebr\u00f3 sin cordero, como la comunidad de Qumran, que no reconoc\u00eda el templo de Herodes y estaba a la espera del nuevo templo&#8211;. Por tanto, Jes\u00fas celebr\u00f3 la Pascua sin cordero, no, no sin cordero: en lugar del cordero se entreg\u00f3 a s\u00ed mismo, su cuerpo y su sangre. De este modo anticip\u00f3 su muerte coherentemente con su anuncio: \u00abNadie me la quita; yo la doy voluntariamente\u00bb (Juan 10, 18). En el momento en el que entregaba a sus disc\u00edpulos su cuerpo y su sangre, cumpl\u00eda realmente con esta afirmaci\u00f3n. Ofreci\u00f3 \u00e9l mismo su vida. S\u00f3lo de este modo la antigua Pascua alcanzaba su verdadero sentido.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>San Juan Cris\u00f3stomo, en sus catequesis eucar\u00edsticas, escribi\u00f3 en una ocasi\u00f3n: \u00bfQu\u00e9 est\u00e1s diciendo, Mois\u00e9s? \u00bfQu\u00e9 la sangre de un cordero purifica a los hombres? \u00bfQu\u00e9 les salva de la muerte? \u00bfC\u00f3mo puede purificar la sangre de un animal a los hombres? \u00bfC\u00f3mo puede salvar a los hombres, tener poder contra la muerte? De hecho, sigue diciendo Cris\u00f3stomo, el cordero s\u00f3lo pod\u00eda ser un s\u00edmbolo y, por tanto, la expresi\u00f3n de la expectativa y de la esperanza en Alguien que ser\u00eda capaz de realizar lo que no pod\u00eda hacer un animal. Jes\u00fas celebr\u00f3 la Pascua sin cordero y sin templo, y, sin embargo, no lo hizo sin cordero ni sin templo. \u00c9l mismo era el Cordero esperado, el verdadero, como hab\u00eda preanunciado Juan Bautista al inicio del ministerio p\u00fablico de Jes\u00fas: \u00abHe ah\u00ed el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo\u00bb (Juan 1, 29). Y \u00c9l mismo es el verdadero templo, el templo vivo, en el que vive Dios, y en el que podemos encontrarnos con Dios y adorarle. Su sangre, el amor de Quien es al mismo tiempo Hijo de Dios y verdadero hombre, uno de nosotros, esa sangre s\u00ed que tiene capacidad para salvar. Su amor, ese amor en el que \u00c9l se entrega libremente por nosotros, es lo que nos salva. El gesto nost\u00e1lgico, en cierto sentido sin eficacia, de la inmolaci\u00f3n del inocente e inmaculado cordero encontr\u00f3 respuesta en quien se convirti\u00f3 para nosotros al mismo tiempo en Cordero y Templo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>De este modo, en el centro de la nueva Pascua de Jes\u00fas se encontraba la Cruz. De ella proced\u00eda el nuevo don tra\u00eddo por \u00c9l. Y de este modo permanece siempre en la santa Eucarist\u00eda, en la que podemos celebrar con los ap\u00f3stoles a trav\u00e9s de los tiempos la nueva Pascua. De la Cruz de Cristo procede el don. \u00abNadie me la quita; yo la doy voluntariamente\u00bb. Ahora \u00c9l nos la ofrece a nosotros. El \u00abhaggadah\u00bb pascual, la conmemoraci\u00f3n de la acci\u00f3n salv\u00edfica de Dios, se convierte en memoria de la cruz y de la resurrecci\u00f3n de Cristo, una memoria que no s\u00f3lo recuerda el pasado, sino que nos atrae hacia la presencia del amor de Cristo. De este modo, la \u00abberakha\u00bb, la oraci\u00f3n de bendici\u00f3n y de acci\u00f3n de gracias de Israel, se convierte en nuestra celebraci\u00f3n eucar\u00edstica, en la que el Se\u00f1or bendice nuestros dones, el pan y el vino, para entregarse a s\u00ed mismo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pidamos al Se\u00f1or que nos ayude a comprender cada vez m\u00e1s profundamente este misterio maravilloso y a amarlo cada vez m\u00e1s y, en \u00e9l, a amarle cada vez m\u00e1s a \u00c9l. Pid\u00e1mosle que nos atraiga con la santa comuni\u00f3n cada vez m\u00e1s hacia s\u00ed mismo. Pid\u00e1mosle que nos ayude a no retener nuestra vida para nosotros mismos, sino a entreg\u00e1rsela a \u00c9l y de este modo a actuar junto a \u00c9l para que los hombres encuentren la vida, la aut\u00e9ntica vida que s\u00f3lo puede venir de quien es \u00c9l mismo el Camino, la Verdad y la Vida. Am\u00e9n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ma\u00f1ana es Jueves Santo, la fiesta de la instituci\u00f3n de la Eucarist\u00eda. 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