La vida no es un absurdo

La fe viene por la necedad de la predicación, dice el apóstol san Pablo.

Estamos en un mundo que atraviesa una grave crisis de fe. La era del cristianismo ha pasado. La gente ya no va a la iglesia. Europa ha apostatado.

Lo peor es que todo esto repercute en todos los aspectos de la vida. Sin fe, sin esperanza, la vida pierde su sentido. No merece la pena el sacrificio, el esfuerzo, el sufrimiento es la mayor frustración. Una persona enferma es un escándalo. El matrimonio indisoluble es utópico. Y así podríamos seguir enumerando sinsentidos y absurdos.

Pues, la vida no es un absurdo. El sufrimiento es un camino, una puerta que nos lleva a la felicidad, a la VIDA, sí, con mayúsculas.

Pero, para poder entender esto, es necesario un conocimiento que viene de Dios. Ese conocimiento se llama FE.

No te quedes con el absurdo de la vida. Ven a escuchar el Kerigma, la predicación. Dios quiere regalarte este conocimiento que se llama fe.

Acércate a la parroquia los lunes y jueves a las 20:30 h. Ven a conocer a Dios, al Dios de la alegría, de la vida.